4 ideas para hacer divertida la lectura

Fomentar la lectura en nuestros hijos

Fomentar la lectura en los niños es ¡fundamental! ¿Sabías que leyendo los peques no sólo aprenden vocabulario y sintaxis sino que desarrollan su imaginación y creatividad?

Hoy en nuestra Escuela de Padres, te traemos 4 ideas para hacer divertida la lectura. Como lees, con estos consejos ¡los peques se volverán enamorados de la lectura!

¿Los vemos?

Cómo lograr que nuestros hijos amen la lectura

Hacer divertida la lectura ¡no es tarea imposible! La realidad es que una vez que los peques le toman “el gustillo” a leer, ¡no los para nadie! Pero el problema es lograr que leer les parezca entretenido.

En un primer momento, la mayor problemática es que leer no es fácil. Para los niños más pequeños requiere de muchísimo esfuerzo concentrarse para leer y comprender lo que están leyendo, por eso es posible que se sientan tentados a abandonar un libro y buscar una actividad que dominen.

Ahora bien… ¿cómo es posible lograr que la lectura sea tan divertida como jugar con Legos o disfrazarse? Veamos 4 consejos:

1. Jugar con letras

Lo primero que debes logras es despertar el interés de tus hijos por la lectura. ¿Cómo? Puedes enseñarles la inicial de su nombre y jugar a encontrar la misma letra en otros lugares de la casa como en las cajas de cereales, las botellas de agua o ¡lo que tengas a mano! Parece un juego muy simple pero de esta manera estarás incitando a tu peque a leer ¡sin casi darse cuenta!

Una vez que tu hijo sea capaz de reconocer algunas letras, juega a buscar palabras que tengan tal o cual letra en ella. Por ejemplo: esta es la “P” de papá, de pirata, de pantalón y también se encuentra en apilar o acampar.

Lee junto con tu hijo pequeños cuentos, poemas, haikus e incluso rimas…

2. Acompaña a tu hijo para ayudarle a comprender

Si tu peque no comprende de qué va un libro, sin duda lo abandonará. Acompáñale en sus lecturas, sobre todo los primeros años para asegurarte de que entiende lo que lee. Aprovecha la hora de ir a dormir para leer juntos, mirar las imágenes y hacerle preguntas e incluso, una vez terminada la lectura del día repreguntar qué piensa al respecto para asegurarte de que ha comprendido bien.

Preguntas como “¿qué piensas que hará ahora “X?” o “¿tienes alguna idea de qué sucederá a continuación?” ayudarán a tu peque a familiarizarse con la historia y a interesarse en ella, mientras que para ti serán el termómetro para medir su comprensión lectora.

3. Lee en voz alta

Y no sólo libros de cuentos, la poesía es rica en vocabulario… No importa que tu hijo no entienda cada palabra, continúa la lectura y explica el vocabulario al final para ayudarle a comprender y ampliar su vocabulario.

¿Una idea? Juega con él a encontrar maneras de insertar una nueva palabra en una frase o a imaginar qué puede significar una palabra antes de decirle su verdadero significado. ¡Los peques aprenden jugando! Y la interacción contigo hace la lectura mucho más llevadera y divertida.

4. Deja que tu hijo elija el libro

Si tu peque escoge una temática de su interés, seguramente tendrá más ganas de leer el libro. No importa que lea el mismo libro una y otra vez, recuerda que para los niños pequeños la familiaridad es importante para sentirse seguros. Poco a poco irá creciendo su interés por leer y cambiar de historias. Mientras tanto, ¡deja que disfrute de aquellas temáticas que le apasionan!

Y recuerda: si compartes tiempo con él, leyendo y comentando el libro, ¡seguro que la experiencia será mucho más enriquecedora y divertida!

Imagen: Katie Levesque

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