Pequeocio.com te trae una de las fábulas más conocidas y contadas a los niños generación tras generación. La liebre y la tortuga nos enseña que la constancia y el esfuerzo pueden ser más valiosos que la rapidez o el talento natural. También nos recuerda que la vanidad y el exceso de confianza pueden hacernos perder oportunidades que parecían seguras.
Las fábulas son relatos breves, muchas veces protagonizados por animales que actúan como personas, y siempre terminan con una enseñanza que invita a reflexionar. Son una forma cercana y entretenida de transmitir valores importantes a los niños mientras disfrutan de una historia sencilla y fácil de comprender.
ÍNDICE DE CONTENIDOS
- La liebre y la tortuga. Una fábula para aprender sobre el esfuerzo y la constancia
- Moraleja de La liebre y la tortuga
- 10 preguntas para la comprensión lectora de los niños
- ¿Quién escribió la fábula de «La liebre y la tortuga»?
- Dibujo para colorear de la fábula «La liebre y la tortuga»
- Cuento de La liebre y la tortuga en vídeo
La liebre y la tortuga. Una fábula para aprender sobre el esfuerzo y la constancia
Había una vez una liebre muy pero muy vanidosa; corría veloz como el viento, y estaba tan segura de ser el animal más rápido del bosque, que no paraba de presumir ante todo aquel que se encontraba en su camino. Pero sin duda quien más sufría la vanidad de la liebre era la pobre tortuga: cada vez que se encontraban por el bosque, la liebre se burlaba cruelmente de su lentitud.
— ¡Cuidado tortuga, no corras tanto que te harás daño! – Le decía entre carcajadas.
Pero llegó un día en que la tortuga, cansada de las constantes burlas de la liebre, tuvo una idea:
— Liebre -le dijo- ¿corremos una carrera? Apuesto a que puedo ganarte.
— ¿Tú ganarme a mí?- le respondió la liebre asombrada y divertida.
— Sí, como lo oyes. Vamos a hacer una apuesta y veremos quien gana- dijo la liebre.
La liebre, presumida, aceptó la apuesta sin dudarlo. Estaba segura de que le ganaría sin ni siquiera esforzarse a esa tortuga lenta como un caracol.
Llegó el día pactado, y todos los animales del bosque se reunieron para ver la carrera. El sabio búho fue el encargado de dar la señal de partida, y enseguida la liebre salió corriendo dejando muy atrás a la tortuga, envuelta en una nube de polvo. Pero sin importarle la enorme ventaja que la liebre le había sacado en pocos segundos, la tortuga se puso en marcha y pasito a pasito, a su ritmo, fue recorriendo el camino trazado.
Mientras tanto la liebre, muy confiada en sí misma y tan presumida como siempre, pensó que con toda la ventaja que había sacado podía tranquilamente echarse a descansar un ratito. Se detuvo debajo de un árbol y se recostó a su sombra, y allí se quedó dormida. La tortuga, lentamente pero sin descanso, siguió caminando paso tras paso.
No se sabe cuánto tiempo durmió la liebre, pero cuando se despertó, casi se queda muda de la sorpresa al ver que la tortuga la había pasado y se encontraba a pocos pasos de la meta. La liebre se levantó de un salto y salió corriendo lo más rápido que pudo, pero era tarde: ¡la tortuga ganó la carrera!.
Ese día la liebre aprendió una importante lección: jamás hay que burlarse de los demás ni creer que somos mejores solo porque hacemos muy bien algo. Y también aprendió que la vanidad nos conduce a dar por seguros éxitos que todavía no hemos alcanzado.
Moraleja de La liebre y la tortuga
La constancia y el esfuerzo pueden llevarnos más lejos que la rapidez cuando va acompañada de orgullo. No debemos burlarnos de los demás ni confiar en exceso en nuestras propias habilidades, porque el trabajo constante y la humildad siempre dan sus frutos.
10 preguntas para la comprensión lectora de los niños
- ¿Cómo era la liebre al principio de la historia?
- ¿Por qué la liebre se burlaba de la tortuga?
- ¿Qué idea tuvo la tortuga cuando se cansó de las burlas?
- ¿Cómo reaccionó la liebre cuando la tortuga le propuso la carrera?
- ¿Quién dio la señal de salida el día de la carrera?
- ¿Qué hizo la liebre cuando vio la ventaja que llevaba?
- ¿Cómo avanzaba la tortuga durante la carrera?
- ¿Qué ocurrió cuando la liebre se despertó?
- ¿Quién ganó finalmente la carrera?
- ¿Qué lección aprendió la liebre al final de la historia?

¿Quién escribió la fábula de «La liebre y la tortuga»?
La liebre y la tortuga es una de las fábulas de Esopo, o al menos a este famoso autor griego ha sido atribuida. Es una de las fábulas infantiles más famosas, una historia con una moraleja interesante que analizaremos después de haberla leído.
Aunque como decíamos, la fábula se atribuye a Esopo, fue posteriormente reescrita por otros autores como Jean de La Fontaine y Félix María Samaniego. Como todas las fábulas, se trata de un cuento corto.
Dibujo para colorear de la fábula «La liebre y la tortuga»

Cuento de La liebre y la tortuga en vídeo
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