Pintar es uno de los juegos infantiles preferidos de los peques por eso sabemos que esta pintura para dedos comestible os va a gustar. Ahora en invierno, con días fríos y lluviosos, muchas veces los papis recurrimos a la pintura y el papel para entretener en casa a nuestros hijos pero… ¡Qué miedo da que los más pequeños de la familia se coman la pintura!

Seguramente si tenéis bebés en casa o niños pequeños, os ha pasado más de una vez ver cómo cogen el pincel repleto de pintura y se lo llevan a la boca ¡o directamente sus manos manchadas de pintura! Por eso hoy os enseñamos a hacer pintura comestible, ideal para que los niños pinten con los dedos o con pincel y nosotros nos relajemos…

Esta pintura de dedos es atóxica y completamente segura, pero os recomendamos enseñar a los peques a no llevarla a la boca de cualquier manera, así se acostumbrarán. Lo bueno de esta pintura es que si de cualquier manera lo hacen, ¡no debemos preocuparnos!

¿Os animáis a preparar pintura comestible para niños? ¡Es muy fácil y necesitáis pocos ingredientes!

Ingredientes necesarios

  • 2 tazas de harina de maíz
  • 1 taza de agua fría
  • 4 1/2 tazas de agua caliente
  • colorantes alimentarios (ideales los colorantes naturales, se venden en tiendas de repostería)

Paso a paso de la pintura para dedos comestible

Pintura comestible para niños

En un cazo, mezclad la harina de maíz con el agua fría hasta lograr una mezcla compacta. Incorporad el agua caliente de a poco, mezclando continuamente.  Llevad el caso a fuego lento por pocos segundos, removiendo constantemente, hasta que espese. Retirar del fuego

Luego, separad la mezcla en frascos o vasos e incorporad los colorantes. Mezclad bien y ¡listo! Ya tenéis vuestra pintura comestible.

Si por algún motivo la mezcla os queda muy líquida, agregad un poco más de harina de maíz o calentad la mezcla suavemente mientras continuáis mezclando hasta obtener la consistencia deseada. Al enfriarse quedará más compacta, por lo que si lo deseáis podéis agregar un poco de agua tibia y remover hasta obtener la consistencia deseada.

Se puede conservar unos días en la nevera, en un bote con tapa o cubierto con film transparente.

¿Qué os parece esta manualidad infantil? Si os ha gustado, no dejéis de ver la pintura infantil efecto tiza y la pintura de leche que os recomendamos en anteriores posts. Ahora, manos a la obra y ¡a pintar!

Vía: The imagination tree