Hay días en los que el momento de hacer los deberes se tuerce a los cinco minutos: uno se distrae, otro se queja, y al final alguien suelta un chiste y cambia el ambiente por completo. En casa nos ha pasado más de una vez, sobre todo cuando vienen del cole con la cabeza ya saturada. Un buen chiste para niños de primaria en el momento justo puede hacer que todo fluya mejor… incluso que vuelvan a sentarse con otra cara.
Lo bueno de los chistes de colegio es que les tocan de cerca: profes, exámenes, asignaturas… todo forma parte de su día a día. Por eso les hacen tanta gracia y los repiten una y otra vez en el recreo. Aquí tienes una buena selección para que no les falten ideas cuando quieran hacer reír a sus amigos.
ÍNDICE DE CONTENIDOS
- Chistes de Jaimito en la escuela
- Chistes de Lengua para niños de primaria
- Chistes de Matemáticas para primaria
- Chistes de exámenes y deberes
- Chistes cortos de colegio para niños
- Chistes malos para niños de primaria (pero muy divertidos)
- Los mejores 5 chistes para niños de primaria
- ¿Los chistes ayudan al aprendizaje?
- ¿Cómo elegir un chiste adecuado para su edad?
Chistes de Jaimito en la escuela
—Jaimito, ¿cómo sería para ti el colegio ideal?
—Cerrado, maestra.
—La profesora pregunta:
—Jaimito, ¿cómo mató David a Goliat?
—Con una moto.
—¿Cómo que con una moto? ¡Con una honda!
—Ah, ¿pero quería usted la marca?
—La profesora pregunta:
—Pepito, ¿por qué llegaste tarde?
—Porque soñé que viajaba por todo el mundo y el viaje fue muy largo.
—¿Y tú, Jaimito?
—Porque fui a esperarle al aeropuerto, maestra.
—Jaimito, dime las formas del verbo “nadar”.
—Yo nado, tú nadas, él nada…
—Más bajito, Jaimito.
—Yo buceo, tú buceas…
—Jaimito, define “telepatía”.
—Aparato de TV para la hermana de mi mamá.

—Jaimito, ¿cuánto es 2 x 2?
—Empate.
—Jaimito, ¿por qué llegas tarde a clase?
—Porque fui a esperar a Pepito al aeropuerto.
—La profesora pregunta:
—Jaimito, ¿por qué crees que Colón es famoso?
—Por la memoria.
—¿Por la memoria?
—Claro, porque pone “a la memoria de Colón”.
Chistes de Lengua para niños de primaria
—La profesora pregunta:
—¿Qué es un sinónimo?
—Una palabra que se escribe diferente pero significa lo mismo.
—Muy bien, pon un ejemplo.
—Feliz y contento.
—Perfecto. Ahora otro.
—Examen y susto.

—¿Cuál es la última letra del abecedario?
—La O.
—¿No es la Z?
—Claro que no. Si no, sería “abecedarioz”.
—Me voy dos semanas de viaje.
—¡Ah, qué bien! Pues no te olvides de escribir.
—Espero que no, con lo que me costó aprender…
—Doctor, soy asmático, ¿es grave?
—No, amigo, es esdrújula.
—Dime dos palabras que tengan tilde.
—¡Pues muy sencillo, profe: Matilde y Clotilde!
—¿Cuál es el masculino de oca?
—Parchís.
—Dime, ¿qué tiempo es “llovía”?
—Uno muy malo, maestra.
—¿Sabes qué tipo de letra es la “A”?
—Una vocal, profesora.
—Correcto, ¿y la “K”?
—Una consonante que no puede repetirse…
—Conjuga el verbo “andar”.
—Yo ando, tú andas…
—A ver, más deprisa…
—Él corre, nosotros corremos, ellos corren.
—E profesor pregunta: ¿Cómo suena la M con la A?
—MA
—Muy bien. ¿Y si le colocas una tilde?
—Matilde.
Chistes de Matemáticas para primaria
—¿Por qué lloraba el libro de matemáticas?
—¡Porque tenía muchos problemas!
—¿Qué le dijo el 0 al 8?
—Me gusta tu cinturón.

—¿Qué le dice un cero a otro cero?
—No somos nada.
—¿Para qué sirven las raíces cuadradas?
—¡Para hacer árboles más feos!
—¿Qué le dijo el 1 al 10?
—Para ser como yo, debes ser sin-cero.
—¡Qué estrés!
—¿Dos más uno?
—La profe pregunta: ¿por qué no habéis hecho la tarea?
—Ayer quedamos para hacer los deberes, fuimos a arrancar todos los árboles del parque… ¡y ninguno tenía raíz cuadrada!
—¿En qué se parecen un hombre que no miente y el 999?
—En que los dos son sinceros.
—La profe pregunta:
—¿Cuánto es 2 + 2?
—Pues… si no me da más datos…
Chistes de exámenes y deberes
—Un niño le dice a su padre:
—¡Papá, papá, tengo una noticia buena y una mala!
—A ver, la buena…
—¡He aprobado todas!
—¿Y la mala?
—¡Que es mentira!
—Pedro, te falta la presentación en los deberes.
—Pues… con todos ustedes… ¡mis deberes!

—Profe, ¿usted me castigaría por algo que no he hecho?
—Claro que no, María.
—Pues menos mal… porque no he hecho los deberes.
—Dos compañeros hablan después de un examen:
—¿Qué tal te ha ido?
—Muy mal, lo he dejado todo en blanco.
—¡Madre mía! La profe pensará que hemos copiado.
—Mamá, mamá, hoy casi saco un 10.
—¡Muy bien! Pero… ¿por qué casi?
—Porque se lo pusieron a mi compañero de al lado.
Chistes cortos de colegio para niños
—Pedro, ¿sabes qué es una orilla?
—Sesenta minutillos, profe.
—Dime, Enrique, ¿de qué país son los mayas?
—De Mayami, profesora.

—¿Qué has aprendido hoy en clase?
—Pues no lo suficiente, mamá… ya que tengo que volver mañana.
—Profesora, ¿qué quiere decir “why”?
—¿Por qué?
—Por saberlo.
—Mamá, en el colegio me llaman distraído.
—Pepito, tú vives en la casa de enfrente.
—¿Por qué el maestro de música necesita una escalera?
—Para alcanzar las notas altas.
Chistes malos para niños de primaria (pero muy divertidos)
—María, ¿por qué estás estudiando con una bolsa de hielo en la cabeza?
—¡Para tener la mente fresca!
—¿Puedes nombrarme a tres miembros de la familia de los roedores?
—Papá roedor, mamá roedora… y bebé roedor.
—Un profesor le pregunta a un alumno:
—¿Qué fórmula química es H₂O + CO + CO?
—¡Muy fácil! Agua de coco.
—El profe pregunta:
—¿Cuál es el animal más antiguo del mundo?
—La cebra, porque está en blanco y negro.

—¿Qué hace una vaca con una calculadora?
—¡Saca cuentas mooo-ltiplicadas!
—Luisito, ¿qué puedes decirme de la muerte de Napoleón?
—Que lo siento mucho, profe.
—En el cole la profesora pregunta:
—María, dime una palabra que tenga muchas “o”.
—Goloso, profe.
—Muy bien. Ahora tú, Carlos.
—Goooooooooooooooooooool.
Los mejores 5 chistes para niños de primaria
—Un niño le dice a su papá:
—Papá, papá, en la escuela me dicen interesado.
—¿Por qué te dicen eso, hijo?
—Dame 5 euros y te lo digo.
—Un niño toca la puerta:
—Mamá, mamá, en la escuela me dicen que soy muy distraído.
—Te has vuelto a equivocar de casa, tú vives enfrente.
—Mamá, hoy hemos estudiado geometría.
—A ver, hijo, dime: ¿qué son los ángulos?
—Sonángulos son aquellas personas que andan dormidas.
—Mamá, mamá, en la escuela me dicen cotilla.
—¿Quién dijo eso, hijo?
—Carmen, la hija de la vecina del quinto, la que está con el vecino del tercero, que antes estaba con el dueño del quiosco de la plaza…

—Miguel, ¿por qué llegas tan tarde a la escuela?
—Por el cartel de la calle.
—¿Qué cartel?
—El que dice: “Escuela cerca, vaya despacio”.
¿Los chistes ayudan al aprendizaje?
Aunque parezca solo un momento de risa, los chistes tienen bastante más valor del que parece en primaria. Cuando un niño entiende un chiste, en realidad está haciendo varias cosas a la vez: relaciona ideas, juega con el lenguaje y detecta dobles sentidos.
En asignaturas como Lengua, por ejemplo, los chistes ayudan a entender mejor los significados, las palabras con varios sentidos o los juegos de palabras. Y en Matemáticas o Ciencias, aunque el contenido sea más simple, refuerzan la atención y hacen que ciertos conceptos se recuerden con más facilidad.
Además, tienen un papel importante a nivel social. Contar un chiste en el recreo, en clase o en casa les ayuda a soltarse, a ganar confianza y a participar más. No es casualidad que muchos niños repitan los mismos chistes una y otra vez: es su forma de practicar y sentirse seguros.
¿Cómo elegir un chiste adecuado para su edad?
No todos los chistes funcionan igual según la edad, y en primaria es importante elegir bien. Lo que mejor suele funcionar son los chistes cortos, con estructura clara y un remate fácil de entender.
Conviene evitar los juegos de palabras demasiado complejos o los chistes que dependan de conocimientos que aún no tienen. También es importante que el humor sea blanco, sin dobles sentidos ni bromas que puedan incomodar.
Un buen truco es fijarse en su día a día: chistes de colegio, de profes, de deberes o de situaciones que viven a diario suelen ser los que más les hacen gracia. Si además pueden memorizarlos rápido, mejor todavía, porque eso les anima a contarlos.
Al final, tener a mano un buen chiste para niños de primaria es casi tan útil como un lápiz bien afilado: siempre acaba saliendo en algún momento del día. Yo los uso mucho en casa para cortar tensiones o simplemente para echarnos unas risas, y funcionan mejor de lo que parece.
¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?
¡Haz clic en las estrellas para puntuarlo!
Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0
Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.
¡Siento que este contenido no te haya sido útil!
¡Déjanose mejorar este contenido!
Dime, ¿cómo podemos mejorar este contenido?






