Los chistes de Lepe llevan tanto tiempo circulando por España que es casi imposible no haber escuchado alguno. Da igual si era en el colegio, en una comida familiar o en ese momento en el que alguien dice “espera, que me sé uno buenísimo”… y ya sabes por dónde va a ir. Son de esos chistes que no necesitan presentación, porque forman parte del imaginario colectivo.
A mí me pasa que, cuando oigo uno, automáticamente me vienen a la cabeza varios más. Es como si fueran en cadena. Empiezas con un chiste corto y, sin darte cuenta, acabas recordando tres o cuatro clásicos que llevan años repitiéndose. Y oye, algunos son malísimos, pero justo por eso hacen gracia.
Bueno, y si has llegado hasta aquí, ya sabes lo que toca: ir directo a los chistes de leperos. A ver cuántos te sabes y, sobre todo, cuántos te hacen reír de verdad.
ÍNDICE DE CONTENIDOS
Chistes cortos de Lepe
Chistes de Lepe de preguntas y respuestas
—¿Qué hace un lepero de madrugada corriendo y gritando por el campo?
Sembrando el pánico.
—¿Por qué la gente de Lepe no sale del pueblo?
Porque a la salida solo hay un letrero que pone “Huelva”.
—¿Cómo se reconoce a un lepero en un aeropuerto?
El que está echando pienso a los aviones.
—¿Por qué los de Lepe ponen tres antenas sobre la tele?
Para ver Antena 3.
—¿Por qué los de Lepe sonríen cuando hay relámpagos?
Porque piensan que les hacen fotos.
—¿Por qué los de Lepe ponen una tortuga encima de la televisión?
Para verla a cámara lenta.
—¿Por qué los de Lepe se tiran a un pozo?
Porque en el fondo no son tan tontos.
—¿Por qué los de Lepe abren la leche en el supermercado?
Porque en el envase pone “abra aquí”.
—¿Por qué los leperos cierran los ojos cuando se echan crema?
Porque pone NIVEA.
—¿Por qué los de Lepe ponen aspirinas a los embutidos?
Para que estén bien curados.
—¿Por qué los leperos se abanican con serruchos?
Porque les han dicho que el aire de la sierra es muy bueno.
—¿Por qué los de Lepe entran en la cocina y se van?
Porque hay un bote que pone “sal”.
—¿Por qué los de Lepe echan cebolla en la carretera?
Porque les han dicho que es bueno para la circulación.

—¿Por qué en Lepe los semáforos están tres o cuatro metros más altos de lo normal?
Para que no se los salten.
Chistes rápidos de leperos
—¿Cómo arreglan los bollos de los coches los leperos?
Soplando por el tubo de escape.
—¿Cómo mandan un fax confidencial los de Lepe?
Lo doblan antes de pasarlo por la máquina.
—¿Sabes por qué el único policía de Lepe lleva chándal?
Porque la gente siempre ha pedido un poli-deportivo.
—¿Por qué los leperos usan solo la letra “T” en sus agendas?
Teléfono de Antonio, teléfono de Luis…
Chistes de Lepe para niños

—¿Cómo hacen la leche en polvo los de Lepe?
Rayando las vacas.
—¿Por qué los de Lepe ponen una tortuga encima de la televisión?
Para verla a cámara lenta.
—¿Por qué los de Lepe ponen la televisión en el congelador?
Para congelar la imagen.
—¿Por qué los leperos cierran los ojos cuando se echan crema?
Porque pone NIVEA.
Chistes buenos de leperos
Chistes clásicos de leperos
—En Lepe solo hay dos personas que se dedican a las mudanzas y son hermanos.
Un día iba uno con un armario muy grande a hombros y le dicen:
—¿No te ayuda tu hermano?
—Sí, mi hermano va dentro sujetando las perchas.
—¿Para qué se suben los leperos a la torre más alta del pueblo y tiran bolígrafos al vacío?
Para hacer “aeroBic”.
—Un madrileño se instala en Lepe y se presenta:
—Me llamo Bartolo, pero me gusta que me llamen Bartolomé.
Y un lepero responde:
—Pues yo me llamo Paco y me gusta que me llamen Pacomé.
—Un lepero le dice a otro:
—Oye, ¿y tú a qué te dedicas?
—Pues tengo una granja con 10.000 palomas.
—¿Mensajeras?
—No, no te exagero nada.

Chistes de Lepe más conocidos
—Dos leperos vuelven de cazar patos:
—¿Habéis cazado mucho?
—No, no hemos conseguido ni un solo pato.
—¿Y eso?
—Es que no conseguimos tirar el perro lo suficientemente alto.
—Dos leperos van al médico y ven un cartel: “Consulta de 4 a 7”.
Y uno le dice al otro:
—Oye, que solo somos dos… vamos a buscar otra pareja.
—Un lepero le dice a otro:
—Curro, ¿por qué no regaste el jardín?
—Porque está lloviendo a cántaros.
—No seas vago, hombre, aquí tienes un paraguas.
—Dos leperos se encuentran en un camino:
—¿Qué llevas en la bolsa?
—Pollos.
—Si acierto cuántos llevas, ¿me das uno?
—Si aciertas, te quedas con los dos.
—Cinco.
Chistes malos de Lepe (pero graciosos)
Chistes absurdos de leperos
—Dos leperos borrachos:
—Quillo, no sigas bebiendo, que te estás poniendo borroso.
—Uno de Lepe llama por teléfono:
—¿Es el 938739015?
—Sí, sí, no, sí, no, sí, sí…
—Uno corrige a otro:
—No se dice “íbamos yo y Manolín”, sino “Manolín y yo”.
—Vale, listo… yo no iba.
Chistes tan malos que hacen gracia
—Tres excombatientes presumen de heridas:
—New York City.
—London City.
Y el de Lepe:
—Apendi-citi.
—¿Por qué en Lepe muere el doble de gente por asesinato?
La mitad asesinados y la otra mitad en la recreación de los hechos.
Chistes de Lepe largos
—Se inaugura un aeropuerto en Lepe. Hay una gran multitud y, de pronto, por megafonía anuncian:
“Se ruega a los ciudadanos de Lepe que no echen más migas de pan a la pista… que los aviones bajan solos”.
—Uno de Lepe se va a comer a un restaurante, pide pollo asado y le encanta. Llama al camarero y le pregunta:
—Oiga, ¿cómo preparan el pollo?
—No hacemos nada especial… solo les decimos que van a morir.
—Un lepero va al cine y la chica de la taquilla le dice:
—Señor, esta es la quinta vez que compra su entrada.
Y el lepero responde:
—Es que el de la puerta me la rompe.

—Un lepero revisa el buzón varias veces enfadado. Le preguntan:
—¿Por qué te enfadas?
—Porque el ordenador dice “tienes un correo”… y aquí no hay nada.
—Uno de Lepe llama al médico:
—Doctor, mi mujer está a punto de dar a luz.
—¿Es su primer hijo?
—No, soy su marido.
—Un lepero le dice a otro:
—Pásame el champú.
—Pero si ya tienes uno en el baño.
—Sí, pero este es para cabello seco y yo ya me lo he mojado.
—Un padre y su hijo de Lepe miran al cielo:
—Papá, ¿qué está más lejos, Cuenca o la Luna?
—Calla, tonto… ¿tú ves Cuenca desde aquí?
¿De dónde surgen los chistes de Lepe?
Los chistes de Lepe llevan décadas formando parte del humor popular en España, y aunque mucha gente los ha contado alguna vez, no todo el mundo sabe de dónde vienen. La verdad es que no hay un origen único y claro, pero se cree que empezaron a difundirse a partir de los años 60 y 70, sobre todo a través de espectáculos de humor y la tradición oral.
Con el tiempo, estos chistes se fueron repitiendo, adaptando y ampliando, hasta convertirse en un clásico. Algo curioso es que en el propio Lepe han sabido darle la vuelta con bastante sentido del humor, organizando incluso concursos y eventos relacionados con este tipo de chistes.
Al final, más allá del tópico, lo que han conseguido es justo lo contrario: que el nombre del pueblo sea conocido en toda España… y siempre asociado a una sonrisa.
Y bueno, al final pasa lo de siempre: empiezas leyendo uno y acabas encadenando chiste tras chiste sin darte ni cuenta. Algunos son de los de toda la vida, otros los tenías medio olvidados… pero todos tienen ese punto que los hace reconocibles al instante. Los chistes de Lepe tienen eso, que no necesitan explicación.
Si te has reído aunque sea con un par, ya han cumplido su función. Y ahora dime, ¿cuál te ha hecho más gracia? Te propongo otros chistes divertidos que puedes compartir también con los niños, como los chistes de colmos, los chistes de Jaimito y los chistes malos (pero divertidos).
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