Hay una edad en la que los chistes cambian por completo. Los niños empiezan a dejar atrás las bromas más simples y empiezan a reírse con juegos de palabras malos, respuestas absurdas o chistes tan tontos que terminan teniendo gracia precisamente por eso. Los chistes para niños de más de 12 años suelen moverse justo en ese terreno: rápidos, inesperados y fáciles de contar en cualquier momento.
También influye mucho el contexto. A esta edad muchos chistes nacen en clase, durante una excursión, en un grupo de WhatsApp o en esa típica conversación en la que alguien suelta una tontería y acaba haciendo reír a todos. Y cuanto más improvisado parece el chiste, mejor funciona.
Aquí encontrarás chistes para mayores de 12 años cortos, absurdos, inteligentes y llenos de juegos de palabras que suelen triunfar especialmente entre adolescentes.
ÍNDICE DE CONTENIDOS
- Chistes cortos para adolescentes
- Chistes malos para niños de más de 12 años
- Chistes de instituto para mayores de 12 años
- Chistes con juegos de palabras para adolescentes
- Chistes para niños de más de 12 años absurdos (pero geniales)
- Chistes inteligentes para mayores de 12 años
- ¿Cómo hacer reír a un adolescente con un chiste?
Chistes cortos para adolescentes
Empezamos con estos chistes para adolescentes cortos e inmediatos que hacen reír en diez segundos.
— ¿Por qué el hombre invisible rechazó la oferta de trabajo?
— Porque no se veía haciendo eso.
— ¡Capitán, capitán! ¡Vienen los indios!
— ¿Son amigos o enemigos?
— Deben ser amigos, porque vienen todos juntos.
— Hola, ¿es el club de los mentirosos?
— No.
— ¿Por qué los de Lepe beben la leche en el supermercado?
— Porque el envase dice: “Abrir aquí”.
Chistes malos para niños de más de 12 años
Algunos de estos chistes son tan malos que cuesta admitir que hacen gracia… pero precisamente por eso suelen funcionar tan bien.
— ¿Por qué los de Lepe no salen de la ciudad?
— Porque hay un cartel que dice: “Huelva”.
— ¿Qué hace un mudo bailando?
— La mudanza.

— ¿Cómo se llama el primo vegetariano de Bruce Lee?
— Broco Lee.
— ¿Cuál es el colmo de un ciego?
— Que se llame Casimiro y viva en el noveno B.
Chistes de instituto para mayores de 12 años
Entre exámenes, chistes de profesores y respuestas absurdas, el instituto sigue siendo una fuente inagotable de chistes.
El profe:
— Jaimito, si tengo 50 barritas de chocolate y me como 45, ¿qué tengo?
Jaimito:
— Diabetes, profe. Usted lo que tiene es diabetes.

— Madre: “¿Qué tal el examen de Matemáticas?”
— Hijo: “Pues como en el Polo Norte”.
— Madre: “¿Cómo es eso?”
— Hijo: “Todo bajo cero, mamá”.
— Profe: “Jaimito, ¿dónde está el Mar Muerto?”
— Jaimito: “No lo sé, profe, yo ni siquiera sabía que estaba enfermo”.
Un alumno le dice a otro:
— Oye, ¿qué te ha puesto el profe en el examen?
— Un 0.
— ¿Y eso?
— Es que dice que copié en la última pregunta.
— ¿Y qué pusiste?
— “Yo tampoco lo sé”.
Chistes con juegos de palabras para adolescentes
Aquí entran los clásicos juegos de palabras malos que hacen suspirar primero y reírse después.
— ¿Cómo se llama el campeón de buceo japonés?
— Tokofondo.
— ¿Y el subcampeón?
— Kasitoko.

— ¿Qué le dice un jardinero a otro?
— Disfrutemos mientras podamos.
— ¿Cuál es la montaña más limpia?
— El Vol-cán, porque primero echa ceniza y luego lava.
Chistes para niños de más de 12 años absurdos (pero geniales)
Estos chistes son completamente absurdos, pero cuando alguien los cuenta con cara seria suelen tener todavía más gracia.

— ¡Rápido, necesitamos sangre para el paciente!
— Yo soy 0 positivo.
— Pues muy mal, aquí necesitamos optimistas.
Entra un tipo en una pizzería y pide una pizza:
— ¿Se la corto en 6 trozos o en 12?
— En 6, por favor. No creo que tenga tanta hambre como para comerme 12.
— Doctor, ¿qué puedo hacer para que mi hijo no se haga pipí en la cama?
— Que duerma en el suelo.
Un hombre entra en una biblioteca:
— ¡QUIERO UNA HAMBURGUESA!
La bibliotecaria:
— Señor, esto es una biblioteca…
El hombre, susurrando:
— Perdón… quiero una hamburguesa.
Esto es un hombre que va por la calle y se encuentra a un amigo:
— Oye, ¿te has comprado un audífono?
— Sí, me ha costado tres mil euros.
— ¿Y de qué marca es?
— Las once y media.
Chistes inteligentes para mayores de 12 años
Terminamos con algunos chistes más irónicos y con dobles sentidos que los adolescentes suelen pillar al instante.
— ¿Qué es un terapeuta?
— 1024 gigapeutas.
Un pesimista dice:
— Esto no puede ir peor.
Un optimista responde:
— ¡Claro que sí!
En una entrevista de trabajo:
— ¿Cuál es su mayor defecto?
— A veces soy demasiado honesto.
— No creo que la honestidad sea un defecto.
— Me importa un comino lo que usted crea.
¿Cómo hacer reír a un adolescente con un chiste?
A partir de los 12 años suele funcionar mejor el humor rápido y un poco inesperado. Los chistes demasiado largos o muy infantiles normalmente pierden efecto, mientras que los juegos de palabras malos, las respuestas absurdas o los comentarios irónicos suelen encajar mucho más entre adolescentes.
Otra cosa curiosa es que muchos adolescentes disfrutan especialmente de los chistes “malísimos”. Esos que provocan primero un “qué malo es” y luego terminan haciendo reír igualmente. Ahí entran muchos juegos de palabras, dobles sentidos sencillos y respuestas absurdas como las que hemos visto a lo largo del artículo.
Te animo a probar a hacer reír a tu adolescente o preadolescente con alguno de estos chistes para niños de más de 12 años… y luego me cuentas si has conseguido sacarle una sonrisa. Algunos son malísimos, otros completamente absurdos, pero precisamente esos suelen ser los que terminan circulando durante semanas entre amigos y compañeros de clase.
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