Los huertos urbanos están de moda. ¿Tienes uno en casa? Si lo estás evaluando, hoy en Escuela de Padres te damos el empujoncito final: hablamos de los beneficios de un huerto urbano para los niños.

Sí, como lees, las ventajas de tener un huerto en casa van más allá de comer frutas y verduras frescas y sin pesticidas. ¿Te gustaría descubrirlas?

Cómo hacer un huerto urbano

Tener un huerto en casa no es imposible. No es necesario tener un gran espacio para cultivar frutas y hortalizas, de hecho puedes tener un pequeño huerto en maceteros (o incluso en botas de lluvia recicladas como te mostramos tiempo atrás) en tu propio balcón. Eso sí, deberás adaptar los cultivos al espacio del que puedas disponer.

Ahora bien, a la hora de definir el espacio de cultivo debes tener en cuenta que lo más importante es la superficie total y que la profundidad no importa tanto. Si tienes un pequeño terreno, tienes todo solucionado: tan sólo debes abonar la tierra y ¡a plantar! Si en cambio vives en un piso, deberás escoger entre maceteros o jardineras en base al espacio del que dispongas y lo que desees cultivas.

Luego, elige el tipo de riego: manual (con regadera) o con goteo. Por supuesto, esta última opción es más cara y sofisticada.

Beneficios para los niños de tener un huerto en casa

Desde Pequeocio queremos invitarte a crear tu propio huerto para ayudar a los peques en su desarrollo integral como personas. ¿A qué nos referimos? Pues a los numerosos beneficios de un huerto en casa entre los que destacan:

  1. Aprender a comer verduras y frutas: tener hortalizas y frutas frescas es un aliciente para comer saludablemente. Además, es más probable que los niños deseen probar aquello que han cultivado con sus propias manos. Eso sí, no olvides que ¡debes dar el ejemplo! Y si tienes problemas para que tus hijos coman verduras y frutas, sigue el enlace y descubre los consejos al respecto de nuestras amigas de Pequerecetas.
  2. Descubrir el valor del trabajo en equipo: si trabajas junto a tus hijos sembrando plantitas, cuidándolas y regándolas, ellos aprenderán que el esfuerzo y el trabajo en equipo son necesarios para lograr frutos.
  3. Aprender a ser responsables: un huerto es una fuente inagotable de trabajo. Si divides las actividades entre cada miembro de la familia, ¡les estarás enseñando a ser responsables.
  4. Una oportunidad de superar obstáculos: un huerto no es tarea sencilla, las plagas y enfermedades ayudarán a los peques a aprender que los obstáculos se pueden superar.
  5. Aumentar la autoestima de los niños: sembrar y lograr que una plantita crezca gracias a los propios cuidados puede ser sumamente gratificante ¡y ayudar a que los peques se sientan tan especiales como todos sabemos que son!
  6. Disfrutar de tiempo en familia: un huerto es la excusa perfecta para disfrutar de tiempo productivo con tus hijos. ¡Todos aprenderán cosas nuevas!
  7. Reciclar: puedes reciclar los restos de comida para hacer abono orgánico o utilizar elementos poco convencionales para plantar dentro (como las botas que ya mencionamos o unos cajones de madera).
  8. Experimentos infantiles al alcance de la mano: en el cole, los profes siempre hacen que los niños germinen una plantita, entonces… ¡imagina todo lo que aprenderán con un huerto!

Como ves, un huerto urbano es una oportunidad de aprendizaje maravillosa. ¿Quién va a preparar un huerto en casa?