En estos días que la educación infantil en nuestro país pasa por unos momentos tan delicados, nos gustaría aprovechar este espacio para destacar la labor del Psicólogo Educativo. Labor realizada desde el trabajo en equipo, con otros profesionales que entienden el aprendizaje como un proceso individual, orientado al desarrollo de los niños, de todos los niños.

Un psicólogo que se especializa en el ámbito educativo, se encarga del estudio de los diferentes procesos que intervienen en el aprendizaje (atención, memoria, motivación, organización, procesamiento de la información…). Así, la enseñanza debe ser adaptada según el momento evolutivo del niño, sus motivaciones, intereses, si existe algún tipo de desfase o discapacidad.

¿Qué hace un psicólogo educativo en el colegio/instituto de tus hijos?… A grandes rasgos se encarga de:

  • Evaluar a aquellos alumnos de los que el profesor tiene sospecha que puedan tener un desfase en el aprendizaje con respecto a su edad: alumnos con algún tipo de discapacidad psíquica, física o sensorial; o alumnos que puedan presentar altas capacidades. Junto al profesorado se elaboran propuestas para atender a estos chicos según sus necesidades personales.
  • Asesorar y apoyar al profesorado dentro del aula, en su trabajo con el grupo, para la enseñanza y aprendizaje de las materias de aquellos que más lo necesiten.
  • Apoyar y asesorar a los tutores de cada aula para trabajar con sus alumnos las diferentes capacidades, actividades de refuerzo y el tratamiento de temas conflictivos con dinámicas, juegos, debates… que ayuden a crear un clima de confianza.
  • Apoyo y asesoramiento al Plan de Orientación Académica y Profesional organizando charlas de forma individual y grupal para informar acerca de las diferentes posibilidades de estudios superiores, mercado laboral, salidas profesionales, intereses y lo que ofrece su entorno social más próximo…

Pero, aunque conocemos la importancia del psicólogo educativo, los recursos destinados a este colectivo son pocos, por lo que por desgracia, no todos los niños se benefician de estos servicios a tiempo. Por esto, algunas familias necesitan de un servicio más específico en casa o en un centro de atención temprana para los más pequeños con algún tipo de discapacidad.

  • Porque hay niños que no saben organizar sus tareas y su espacio, que no dominan conocimientos previos necesarios, que aprenden más lentamente, que presentan características personales que le impiden seguir el ritmo del aula… En definitiva, que necesitan AYUDA / APOYO personalizado muy puntual.
  • Porque la atención individualizada, adaptada a cada niño, es clave en el desarrollo. Y en algunas escuelas, colegios o institutos se hace muy difícil.
  • Porque el modo de enfrentarnos a los aprendizajes en estas etapas tempranas va a ser clave para enfrentarnos a otros aprendizajes a lo largo de nuestra vida.
  • Porque en esta sociedad en continuo cambio, es imprescindible, saber manejar estrategias que nos permitan aprender cualquier cosa a lo largo de los años. Es una actitud, motor de todo aprendizaje.

En definitiva, el psicólogo educativo es uno de los profesionales que colabora para que “LA ADAPTACIÓN SEA RECÍPROCA, LA ESCUELA AL NIÑO Y EL NIÑO A LA ESCUELA”.