Cuando te pones a contar un chiste a un peque, si es muy largo o un poco complicado, pierde el interés enseguida. Lo que necesitas para captar su atención y, sobre todo, para hacerle reír, son chistes cortos para niños fáciles de entender, de los que van al grano. Cuando lo pillan, luego no paran de repetirlo.
Te prometo que con estos chistes cortos y fáciles para niños ¡lo difícil va a ser parar de reírse!
ÍNDICE DE CONTENIDOS
Chistes cortos y fáciles de animales
Los animales funcionan genial cuando buscas chistes cortos para niños fáciles: son visuales, se entienden rápido y no necesitan explicación. Este tipo de chistes muy cortos y fáciles de entender suelen ser los que más repiten luego.
—¿Qué hace una vaca con los ojos cerrados?
—Leche concentrada.
—Un mosquito le pide permiso a su mamá para ir al teatro.
—Claro, pero ten cuidado con los aplausos.
—Dos ovejas juegan fútbol; una patea el balón muy lejos y dice:
—¡Bééééé!
—Y la otra responde:
—¡Vééééé tú!
—Una serpiente le pregunta a su mamá:
—¿Somos venenosas?
—¿Por qué?
—Porque me acabo de morder la lengua.
—¿Qué hace un pez en el agua?
—¡Nada!
—¿Cómo se dice “perro” en inglés?
—Dog.
—¿Y “veterinario”?
—Dog-tor.
—Un gato persigue a un ratón. El ratón se esconde y ladra:
—¡Guau, guau!
El gato se va asustado y el ratón dice:
—¿Ves? ¡Hoy en día si no hablas dos idiomas no eres nadie!
—¿Qué le pasa a una pulga cuando se muere?
—Se va al “pulgatorio”.
—¿Qué le dice un pato a otro pato?
—¡Estamos empatados!
—¿Qué hace una abeja en el gimnasio?
—¡Zum-ba!
—¿Qué pasa si una vaca se traga un vidrio?
—La leche sale cortada.
Chistes fáciles para niños de colmos
Los chistes de colmos son un clásico porque siguen siempre el mismo patrón y eso los hace perfectos como chistes fáciles para niños cortos y rápidos. En cuanto entienden cómo funcionan, los pillan enseguida y hasta intentan inventarse los suyos.

—¿Cuál es el colmo de un pirata?
—Que no aprenda el abecedario porque siempre se queda en la “R”.
—¿Cuál es el colmo más pequeño?
—El colmillo.
—¿Cuál es el colmo de un peluquero?
—Perder el tren por un pelito.
—¿Cuál es el colmo de un jardinero?
—Que su hija se llame Rosa y su novio la deje plantada.
—¿Cuál es el colmo de un electricista?
—Que su esposa se llame Luz y sus hijos le sigan la corriente.
—¿Cuál es el colmo de un médico?
—Que su hija se llame Remedios y que no tenga cura.
—¿Cuál es el colmo de un libro?
—Que en invierno se le caigan las hojas.
Chistes cortos y fáciles de “¿Qué le dijo…?”
Son de los que mejor funcionan cuando quieren contarlos ellos: misma estructura, dos frases y remate claro. Y no sé decirte por qué, pero son de los chistes cortos para niños pequeños fáciles que más les gusta repetir, ¡y se matan de risa!
—¿Qué le dice un espagueti a otro?
—¡El cuerpo me pide salsa!
—¿Qué le dice un techo a otro techo?
—¡Techo de menos!

—¿Qué le dijo un semáforo a otro?
—No me mires que me estoy cambiando.
—¿Qué le dijo el recogedor a la escoba?
—¡Me barres la cabeza!
—¿Qué le dijo una pared a otra?
—Nos vemos en la esquina.
—¿Qué le dijo un globo a otro globo en el desierto?
—¡Cuidado con el cactussssssssss!
—¿Qué le dice un cero a otro cero?
—No somos nada.
—¿Sabes qué le dice una taza a otra?
—¿Qué tazaciendo?
—El cuchillo a la gelatina:
—No tiembles, cobarde.
—Un árbol a otro:
—¿Qué tal, tronco?
—La luna al sol:
—Eres tan grande y todavía no te dejan salir de noche.
Chistes de Jaimito cortos y fáciles
Los chistes de Jaimito nunca fallan, sobre todo cuando son así de directos. Son chistes cortos y fáciles para contar en clase, con situaciones que a todos nos suenan familiares y por eso hacen reír tanto.
—La maestra pregunta:
—Jaimito, si en una mano tengo 8 naranjas y en la otra 6, ¿qué tengo?
—¡Unas manos enormes, profe!

—¡Papá, papá, me ha mordido una serpiente!
—¿Cobra?
—No, me ha mordido gratis.
—Papá, ¿dónde están los Pirineos?
—No sé, Jaimito, pregúntale a tu madre que es la que guarda todo.
—La maestra pregunta:
—Si tengo cinco manzanas y me como tres, ¿qué tengo?
—¡Hambre, maestra!
—El profesor le pregunta a Jaimito:
—A ver, Jaimito, dime el nombre de tres cuadrúpedos.
—El caballo, el burro y dos palomas.
—El padre de Jaimito le pregunta:
—¿Por qué pones las manzanas en la ventana?
—Porque hace un frío que pela.
—¡Jaimito, en clase no se puede dormir!
—Ya lo sé, profe, no para usted de hablar.
—Mira, Jaimito, la Luna está llena.
—¿De qué?
—Jaimito, pon un ejemplo de algo justo, pero incorrecto.
—Si te metes el dedo en la nariz te queda justo, pero es incorrecto.
—Jaimito, ¿qué planeta va detrás de Marte?
—Miércole.
—Jaimito, ¿de dónde se extrae el azúcar?
—¡Del azucarero, señorita!
—Jaimito, ¿cuál es tu hobby favorito?
—Frodo.
Chistes de idiomas cortos y fáciles para niños
Los chistes de idiomas les hacen mucha gracia porque juegan con palabras que “suenan a otro idioma” pero en realidad esconden una frase divertida. Son chistes cortos y fáciles de entender para niños, de los que pillan rápido y repiten sin problema.
—¿Cómo se dice perdido en japonés?
—Ondetoy.
—¿Cómo se dice no en Sudáfrica?
—Mopongo.
—¿Cómo se llama hacer dieta en chino?
—Kita kilito.
—¿Cómo se dice pañuelo en japonés?
—Sacamoko.
—¿Cómo se dice repollo en inglés?
—Rechicken.
—¿Cómo se dice pistola en árabe?
—Ahí va la bala.

—¿Cómo se dice fin en japonés?
—Sakabó.
—¿Cómo se dice marinero pobre en chino?
—Chin chu lancha.
—¿Cómo se dice me equivoqué en francés?
—Le pifié.
Consejos para elegir chistes cortos y fáciles según la edad
- Cuanto más pequeños, más simples: si son muy peques, mejor chistes de una sola idea y sin dobles sentidos. Si tienen que pensar demasiado, dejan de hacer gracia.
- Frases cortas y directas: los chistes cortos para niños fáciles funcionan porque se dicen rápido. Si el niño no puede repetirlo tal cual, ese chiste no es el adecuado.
- Evita juegos de palabras complicados: algunos chistes dependen del lenguaje y no siempre los entienden. Mejor apostar por los que se basan en situaciones claras o sonidos.
- Temas que les resulten cercanos: animales, cole, familia… son los que mejor funcionan porque los reconocen al momento.
- Si lo repite, es que ha funcionado: cuando un niño entiende el chiste y le hace gracia, lo cuenta una y otra vez. Esa es la mejor señal de que era el adecuado.
Con los niños no hay mucho margen: si lo entienden al momento, se ríen; si no, pasan a otra cosa. Por eso los chistes cortos para niños fáciles de entender tienen tanto recorrido, porque pueden contarlos solos y hacerlos suyos desde el primer intento. Y cuando uno se les queda, ya sabes lo que viene: repetirlo sin parar… y con la misma gracia cada vez.
¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?
¡Haz clic en las estrellas para puntuarlo!
Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 1
Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.
¡Siento que este contenido no te haya sido útil!
¡Déjanose mejorar este contenido!
Dime, ¿cómo podemos mejorar este contenido?







