¡No quiero un hermanito! Los celos infantiles

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Hoy os vamos a hablar de los celos infantiles, porque muchas familias se plantean y cuestionan sobre si tener o no (o por lo menos intentar) el segundo hijo y la edad oportuna del primero para tenerlo. La realidad nos dice que no existe una edad ideal para tener un hermano, sino un momento emocional más óptimo. Es decir, es el momento de la familia el que debería ser tenido en cuenta y no tanto la edad cronológica.

La llegada de un hermano hace que el primer hijo pueda tener sentimiento ambivalentes, por un lado se convierte en hermano mayor y, por otro, en destronado. Esto puede generar reacciones de todo tipo en el hijo, muchas de ellas observables y, muchas otras, encubiertas, pero no por ello menos importantes. En un caso o en otro, la primera tarea con la que se encuentran los padres es poder reconocer que los celos existen, ponerle nombre y que son inevitables.

Rebeca Wild pone un ejemplo esclarecedor para que podamos hacernos una idea de lo que pasan los niños. Imaginaos que vuestra pareja llega un día con otra persona y nos dice, a partir de ahora viviremos juntos y te compartiré con ella, pero me gustaría que la trataras con cariño. ¡Uf! Aunque con diferencias, podéis haceros una idea de lo que realmente se te pasaría por la cabeza, y no sería precisamente tratarla con cariño.

En algunas familias se cree que no deberían mostrarse emociones negativas abiertamente y se intenta que los hermano mayores escondan y no muestren su descontento. La realidad de los niños en las primeras etapas está basada en todo-nada, el intruso que ha llegado se lleva toda la atención, luego ya no me quieres. Quizás sería más adaptativo dejarle protestar más abiertamente e intentar que vaya estableciendo cierta relación fraternal con su hermano.

Sería muy importante poder repetirle que lo queremos igual que a su hermanito. Si comenzamos a criticar su comportamiento, eso es de bebés, tú eres mayor y ya no debes actuar así… podemos estar perpetuando una conducta de celos en el tiempo.

La pregunta que nos hacemos sería, ¿se puede hacer algo para mitigar el dolor? Aquí os comentamos algunas ideas…

Consejos para tratar los celos infantiles

celos infantiles

  1. Prepara el momento, explícale que va a tener un hermano y lo que va a suponer en los primeros momentos. Al principio recibirá muchos cuidados (como pasó con él/ella) y no podrá jugar con él. Pero con el tiempo la situación irá cambiando.
  2. Favorece la creación del vínculo con el hijo que viene, que le hable en la tripita, que ayude, si quiere, a preparar cosas en la habitación.
  3. Cuida el momento de la separación en el  hospital. Tu hijo necesita ciertas explicaciones de lo que va a pasar y atención de calidad en el momento de dar a luz. Si es posible que sea el padre el que se haga cargo.
  4. Intenta no responsabilizar del cuidado del bebé en exceso al “mayor”. Recuerda que sigue siendo un niño.
  5. Déjale que se exprese y tradúcelo si es posible, sé que estás muy enfadada, lo entiendo. Los problemas surgen por lo que no se dice y no tanto por lo que se dice.
  6. Y muy importante, cada hijo/a es único y diferente, evita en la medida de lo posible las comparaciones, son muy desagradables.

Con el tiempo tus hijos podrán ir comprobando las ventajas de tener hermanos y, con cariño y paciencia, generarán una relación al margen de los padres en la que compartir, descubrir y crecer juntos.

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Raquel y Azucena son psicólogas infantiles y madres. Crearon EnBrazos, una empresa ubicada en Madrid especializada en la Selección de Niñeras y Cuidadoras infantiles. Colaboran cada semana en Pequeocio ofreciéndonos consejos para ayudarnos en la aventura diaria de ser padres.

Un comentario sobre “¡No quiero un hermanito! Los celos infantiles”

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  1. yo voy a tener gemelos y no tengo celos jeje

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