El Carnaval está a la vuelta de la esquina y si hay un disfraz de Carnaval que nunca falla es el de Frankenstein. ¡Un clásico de todos los tiempos!

El terrorífico pero tierno monstruo nacido de la pluma de Mary Shelley es un infaltable de los Carnavales y Halloween. ¿Por qué? Muy sencillo: se trata de un disfraz casero fácil de hacer y muy divertido. ¿Os animáis a vestir a vuestro peque como Frankenstein?

Lo mejor de este disfraz infantil es que no se necesita tener la destreza de Martha Stewart para que quede fantástico ¡y en poco tiempo! Tan sólo necesitáis preparar la tenebrosa cabeza de Franskenstein, combinarla con un pantalón y jérsei negro ¡y listo!

Materiales necesarios

  • 1m de paño verde, suave y aterciopelado pero con cuerpo
  • 1m de paño negro
  • 1 trozo de paño blanco
  • tijera
  • papel
  • bolígrafo
  • 1 botón
  • aguja e hilo negro y rojo
  • pegamento

Paso a paso del disfraz de Frankenstein

Primero, debéis medir el diámetro de la cabeza del peque. Una vez que tengáis los datos, agregad alrededor de 1.5cm o 2cm extras para que no quede demasiado ajustado.

Una vez tengáis el tamaño de la cabeza del peque, realizad un molde de papel como el que podéis observar en Delia creates. Con ayuda de esta plantilla, recortad el paño verde. Luego, recortad una tira de paño negro del mismo largo que la base del disfraz y realizad algunos recortes en punta para simular el cabello de Frankenstein. Cosed el cabello en los lados de la base de paño verde.

Cortad una circunferencia acorde al tamaño de la parte superior del disfraz en paño negro. Coged el paño verde, dadlo vuelta, cerradlo formando un tubo y cosedlo. Luego, cosed el círculo negro para lograr así la parte superior de la cabeza de Frankenstein. Dad vuelta el disfraz.

Para evitar que el disfraz se caiga, podéis cortar una tira de paño verde, cosedla de un lado del disfraz y realizarle un lazo con hilo simulando un ojal para engancharlo en un botón oculto en la parte interior de la máscara.

Los tornillos de Frankenstein merecen una mención aparte. Cortad dos rectángulos y seis pequeños círculos de paño blanco. Enrrollad cada rectángulo y aseguradlo con pegamento. Pegad tres círculos entre sí por cada tornillo y finalmente, pegad cada conjunto de círculos en un extremo de cada tubo blanco. Con un poco de pegamento, pegad en los lados inferiores de la máscara.

Ahora sólo os queda coser algunas cicatrices irregulares y ¡listo! Con un poco de maquillaje verde, un pantalón y un jérsei negro tendréis un Frankenstein de miedo.

¿Qué os parece este simpático disfraz de Carnaval?

Vía: Delia creates