Los copos de nieve tienen algo de mágico para los niños, y aunque este año en España se están resistiendo a aparecer los de verdad, podemos sustituirlos por una manualidad infantil para que los más pequeños preparen unos preciosos copos de nieve que luego pueden colgar del árbol de Navidad.

Para prepararlos sólo tenéis que conseguir palos de madera de helado y unos cuantos botones. Los unís con pegamento y luego sólo tienen que pegar botones blancos de diferentes tamaños y un pequeño adorno o pompón en el centro. ¿A que quedan bonitos estos copos de nieve?…

Fuente: The ramblings of a crazy woman