Hoy vamos a ver 6 poemas de Navidad de dos autores muy conocidos y admirados: Gloria Fuertes y Lope de Vega. Con estilos completamente distintos, estos poemas navideños cortos están pensados para los niños por su lenguaje ameno y divertido, especialmente los de Gloria Fuertes, más dirigidos a niños pequeños.

Esperamos que disfrutéis de esta poesía navideña que nos brindan estos dos grandes autores.

Poemas de Navidad de Gloria Fuertes

Hoy os queremos recomendar poesía de Navidad, y además una poesía infantil muy especial, ya que se trata de Gloria Fuertes, de quien ya os hemos hablado en otra ocasión y por quien sentimos gran admiración.

Como todos sabéis, Gloria Fuertes escribió innumerables poemas para niños, poemas llenos de gracia y fáciles de leer y entender para los peques, y naturalmente la Navidad también formó parte de la poesía de Gloria Fuertes.

Os recomendamos leer El Camello cojito, un libro de ritmo fácil y muy divertido, con estrofas cortas, que nos cuenta las peripecias del camello del Rey Melchor y los tres Reyes Magos para llegar a Belén… una historia llena de la ternura y gracia que acompaña toda la obra de la gran Gloria Fuertes.

El camello cojito (Auto de los Reyes Magos)

Poesía de Navidad para niños

El camello se pinchó
con un cardo del camino
y el mecánico Melchor
le dio vino.

Baltasar
fue a repostar
más allá del quinto pino…
e intranquilo el gran Melchor
consultaba su ‘Longinos’.

– ¡No llegamos,
no llegamos y el Santo Parto ha venido!
-son las doce y tres minutos
y tres Reyes se han perdido-.

El camello cojeando
más medio muerto que vivo
va espeluchando su felpa
entre los troncos de olivos.

Acercándose a Gaspar
Melchor le dijo al oído:
– Vaya birria de camello
que en Oriente te han vendido.

A la entrada de Belén
al camello le dio hipo.
¡Ay qué tristeza tan grande
en su belfo y en su tipo!

Se iba cayendo la mirra
a lo largo del camino,
Baltasar lleva los cofres,
Melchor empuja al bicho.

Y a las tantas ya del alba
-ya cantaban pajarillos-
los tres Reyes se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño recién nacido.

– No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero -repitió el Niño.

A pie vuelven los tres Reyes
cabizbajos y afligidos.

Mientras el camello echado
le hace cosquillas al Niño.


Hay un niño que dicen…

Hay un Niño que dicen
que llora música.
¡Vamos a verle todos
con aleluya!

Hay un Niño nacido.
¡Qué resplandores!
¡Vamos a verle todos
no sea que llore!

¡Hay un Niño con alas
en el pesebre…!
Vamos a ir despacio
para que no se vuele.

Villancico del Niño dormilón

No te duermas, Hijo,
que están los pastores.
Ellos te traen quesos,
ellos te traen flores.

Hijo, no te duermas,
que vienen los Magos.
Melchor, si le vieras,
los ojos muy largos,
Baltasar muy negros
y Gaspar muy claros.

Hijo, no te duermas
que nace mi llanto.
No cierres los ojos,
que te está mirando
un pastor sin madre
que vino descalzo
a ofrecerte un cuenco.

Cuenco de sus manos
lleno de azulinas
de las de tus campos.

¡Hijo, no te duermas,
que te están rezando!


Poesía de Navidad de Lope de Vega

También queremos compartir con vosotros 3 poesías de Navidad del famoso escritor Lope de Vega. Estos poemas de Navidad están cargados de descripciones, ideales para que los peques se los aprendan de memoria y los reciten en Nochebuena, ¿se animarán?

Félix Lope de Vega y Carpio fue uno de los grandes poetas del siglo de oro español. Sus escritos, a pesar de tener más de tres siglos, siguen teniendo vigencia hoy en día y sorprendiendo por su musicalidad y belleza, por lo que gustan tanto a niños como a mayores.

¡No os perdáis las poesías infantiles que hemos seleccionado para vosotros!

Poesía de Navidad: «Las pajas del pesebre»

Las pajas del pesebre,
niño de Belén,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Lloráis entre las pajas
de frío que tenéis,
hermoso niño mío,
y de calor también.

Dormid, cordero santo,
mi vida, no lloréis,
que si os escucha el lobo,
vendrá por vos, mi bien.

Dormid entre las pajas,
que aunque frías las veis,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Las que para abrigaros
tan blandas hoy se ven
serán mañana espinas
en corona cruel.

Mas no quiero deciros,
aunque vos lo sabéis,
palabras de pesar
en días de placer.

Que aunque tan grandes deudas
en paja cobréis,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Dejad el tierno llanto,
divino Emanüel,
que perlas entre pajas
se pierden sin por qué.

No piense vuestra madre
que ya Jerusalén
previene sus dolores,
y llore con Joseph.

Que aunque pajas no sean
corona para Rey,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.


Poesía de Navidad: La niña a quien dijo un ángel

La Niña a quien dijo el Ángel
que estaba de gracia llena,
cuando de ser de Dios madre
le trujo tan altas nuevas,

ya le mira en un pesebre,
llorando lágrimas tiernas,
que obligándose a ser hombre,
también se obliga a sus penas.

¿Qué tenéis, dulce Jesús?,
le dice la Niña bella;
¿tan presto sentís mis ojos
el dolor de mi pobreza?

Yo no tengo otros palacios
en que recibiros pueda,
sino mis brazos y pechos,
que os regalan y sustentan.

No puedo más, amor mío,
porque si yo más pudiera,
vos sabéis que vuestros cielos
envidiaran mi riqueza.

El niño recién nacido
no mueve la pura lengua,
aunque es la sabiduría
de su eterno Padre inmensa.

Mas revelándole al alma
de la Virgen la respuesta,
cubrió de sueño en sus brazos
blandamente sus estrellas.

Ella entonces desatando
la voz regalada y tierna,
así tuvo a su armonía
la de los cielos suspensa.

Pues andáis en las palmas,
Ángeles santos,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.
Palmas de Belén
que mueven airados
los furiosos vientos
que suenan tanto.
No le hagáis ruido,
corred más paso,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.

El niño divino,
que está cansado
de llorar en la tierra
por su descanso,
sosegar quiere un poco
del tierno llanto,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.
Rigurosos yelos
le están cercando,
ya veis que no tengo
con qué guardarlo.

Ángeles divinos
que vais volando,
que se duerme mi niño,
tened los ramos.


Poesía de Navidad: «Al nacimiento de Cristo»

Repastaban sus ganados
a las espaldas de un monte
de la torre de Belén
los soñolientos pastores,

alrededor de los troncos
de unos encendidos robles,
que, restallando a los aires,
daban claridad al bosque.

En los nudosos rediles
las ovejuelas se encogen,
la escarcha en la hierba helada
beben pensando que comen.

No lejos los lobos fieros,
con los aullidos feroces,
desafían los mastines,
que adonde suenan, responden.

Cuando las oscuras nubes,
de sol coronado, rompe
un Capitán celestial
de sus ejércitos nobles,

atónitos se derriban
de sí mismos los pastores,
y por la lumbre las manos
sobre los ojos se ponen.

Los perros alzan las frentes,
y las ovejuelas corren
unas por otras turbadas
con balidos desconformes.

Cuando el nuncio soberano
las plumas de oro escoge,
y enamorando los aires,
les dice tales razones:

«Gloria a Dios en las alturas,
paz en la tierra a los hombres,
Dios ha nacido en Belén
en esta dichosa noche.

»Nació de una pura Virgen;
buscadle, pues sabéis donde,
que en sus brazos le hallaréis
envuelto en mantillas pobres».

Dijo, y las celestes aves
en un aplauso conformes
acompañando su vuelo
dieron al aire colores.

Los pastores, convocando
con dulces y alegres voces
toda la sierra, derriban
palmas y laureles nobles.

Ramos en las manos llevan,
y coronados de flores,
por la nieve forman sendas
cantando alegres canciones.

Llegan al portal dichoso
y aunque juntos le coronen
racimos de serafines,
quieren que laurel le adorne.

La pura y hermosa Virgen
hallan diciéndole amores
al niño recién nacido,
que Hombre y Dios tiene por nombre.

El santo viejo los lleva
adonde los pies le adoren,
que por las cortas mantillas
los mostraba el Niño entonces.

Todos lloran de placer,
pero ¿qué mucho que lloren
lágrimas de gloria y pena,
si llora el Sol por dos soles?

El santo Niño los mira,
y para que se enamoren,
se ríe en medio del llanto,
y ellos le ofrecen sus dones.

Alma, ofrecedle los vuestros,
y porque el Niño los tome,
sabed que se envuelve bien
en telas de corazones.

¿Qué os han parecido estos poemas que os traemos como aperitivos navideños para la Navidad que ya está cerca?

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