Llegan las vacaciones infantiles y con ellas… ¡los campamentos! ¿Habéis elegido ya un campamento para vuestros hijos?

Los campamentos de verano son una buena opción para que los peques se lo pasen pipa mientras aprenden y así evitar el desbarajuste que provoca la falta de clases. Aunque los papis tengan que trabajar, los niños estarán ocupados, rodeados de otros niños, haciendo amigos y disfrutando de sus merecidas vacaciones…

¡Hablemos de campamentos infantiles!

Ya sea que elijáis campamentos urbanos o campamentos de verano, ¡los peques se divertirán muchísimo! Y los papis encontraremos la tranquilidad al saber que están protegidos y cuidados por monitores especializados, a la vez que sociabilizan e incorporan nuevos conocimientos. Pero… ¿cómo saber qué clase de campamento elegir?

Campamentos urbanos o campamentos de verano

Antes de escoger un campamento para los niños, debemos hablar con ellos para asegurarnos de que tienen ganas de asistir a un campamento. Es importantísimo que los peques participen de la decisión para que el campamento sea una actividad de ocio infantil y no una mera imposición.

A la hora de realizar la elección, tened en cuenta la edad de los peques. Los niños pequeños disfrutarán más de los campamentos urbanos, teniendo la certeza de que por la noche dormirán en casa junto a su familia; mientras que los mayores quizás prefieran la independencia que brinda un campamento de verano “con cama afuera”.

La duración del campamento también es un tema de vital importancia. Si es la primera vez que el niño asistirá a un campamento, os recomiendo un campamento corto de no más de una semana. ¡Es preferible que el niño se quede con ganas de más a que el campamento se le haga eterno!

Si estáis pensando en campamentos más largos, de quince días o un mes, aseguraos de que vuestro hijo vaya al campamento con al menos un amigo. Se sobrelleva mejor la lejanía del hogar acompañado por alguien conocido y querido…

Seguridad infantil en los campamentos de verano

En el momento de solicitar información sobre diferentes campamentos infantiles, tened en cuenta la seguridad infantil.

  • Los monitores deben ser titulados y si se realizan actividades deportivas, es importante que los encargados de acompañar a los niños sean especialistas: monitor de natación y socorrista en la piscina, monitor de surf, monitor de hípica…
  • Por otra parte, los campamentos deben contar con seguros de responsabilidad civil y accidentes, además de botiquín de primeros auxilios. Averiguad qué cubre cada seguro: asistencia y transporte sanitario, entre otras cosas.
  • Si bien todo campamento contará con un botiquín de primeros auxilios y los monitores tendrán conocimientos básicos para atender a los niños en caso de accidentes, puede ser interesante que los niños tengan un mini botiquín de primeros auxilios en su bolsa con tiritas o esparadrapo para rozaduras, crema para picaduras de insectos, crema de protección solar resistente al agua y un stick para golpes leves.
  • En el caso de los niños alérgicos, por supuesto debéis incorporar al botiquín personal de primeros auxilios además de lo mencionado antes, inhalador en el caso de asmáticos y antihistamínico para niños con rinitis, conjuntivitis y alérgicos a alimentos, látex o picaduras de abejas y avispas, o corticoide o adrenalina autoinyectada para los últimos tres casos mencionados. ¡Lo mejor es prevenir!

Lo que sí es verdad es que los campamentos infantiles son una autentica aventura que los niños disfrutarán y recordarán siempre… ¡Y pueden ser la opción perfecta para que los peques disfruten aún más de sus vacaciones! Investigad y elegid el correcto, ¡los peques os lo agradecerán!