Las bacterias están en todas partes. Este tipo de microorganismos han colonizado prácticamente cada ángulo del planeta, y al contrario de lo que se suele pensar, no todas son peligrosas; de hecho, las bacterias son esenciales para la existencia de la vida en la Tierra.

Aquí encontrarás toda la información que necesitas sobre las bacterias, explicado de manera sencilla. Veremos qué es una bacteria, cómo está formada, cómo se alimenta y se reproduce. También hablaremos de los diferentes tipos de bacterias, y de cuáles son perjudiciales y cuáles beneficiosas para nuestra salud.

¿Qué son las bacterias?

Una bacteria es un organismo unicelular microscópico, el más simple y abundante el planeta. Puede vivir en todos los hábitats terrestres y acuáticos, e incluso en el espacio exterior.

Se desarrollan en los ambientes más extremos: desde manantiales de aguas ácidas, hasta desechos radioactivos. Están presentes en la corteza terrestre, en las profundidades oceánicas y algunas incluso pueden sobrevivir en el espacio exterior.

Una bacteria es tan pero tan pequeña que es invisible a la vista.

Se calcula que en un gramo de tierra pueden vivir alrededor de 40 millones de células bacterianas. También viven en nosotros: ¡hay 10 veces más células bacterianas que humanas en nuestro cuerpo! La mayor parte se concentran en la piel y en el sistema digestivo.

Son fundamentales para la vida, ya que están presentes en los ciclos naturales de elementos vitales como el nitrógeno, el carbono, el fósforo, etc. También transforman las sustancias orgánicas en inorgánicas y viceversa.

Estructura

Qué son las bacterias
Imagen NicolasGrandjean

La bacteria es un organismo procariota, es decir que está constituido por una célula sin núcleo, por lo que el ADN está libre en la célula.

Son organismos sencillos; aunque no poseen un núcleo limitado por una membrana, tienen un nucloide, una estructura elemental que contiene una gran molécula circular de ADN.

El citoplasma (la parte de la célula que rodea al núcleo y está delimitada por la membrana exterior) contiene plásmidos, que son pequeñas moléculas circulares de ADN que coexisten con el nucleoide; vacuolas (gránulos que contienen sustancias de reserva) y ribosomas (utilizados en la síntesis de proteínas).

La membrana citoplasmática (la capa que delimita toda célula) está compuesta de lípidos, y en la mayoría de los casos presenta una pared celular, que es una capa externa y rígida que protege la membrana citoplasmática. Algunas presentan una cápsula (capa que se deposita sobre la pared celular para proteger a la bacteria). Las bacterias tienen también elementos externos, como los flagelos, que son filamentos que sirven para impulsar a la célula, y pili, que tienen forma de pelo, más cortas y finas que los flagelos, y que la bacteria usa para adherirse a las superficies.

Alimentación

Las bacterias tienen una gran variedad de tipos metabólicos, es decir de procesos que les permiten desarrollarse y reproducirse. Cuando nos referimos a «alimentación» no podemos compararla con la de los seres vivos superiores; nos estamos refiriendo más bien a las fuentes de las que las bacterias obtienen materia y energía. En este sentido, podemos clasificarlas según la fuente de donde obtienen el carbono (materia) y la energía.

  • Según la fuente de carbono que utilizan se dividen en autótrofas (que obtienen el carbono del CO2), o heterótrofas (la principal fuente de carbono es la materia orgánica).
  • Según la fuente de energía pueden ser fotótrofas (la principal fuente es la luz), o quimiótrofas (la energía proviene de la oxidación de un elemento químico).

La combinación de estas características da lugar a bacterias quimioheterótrofas, quimioautótrofas, fotoheterógrafas o fotoautrótofas.

Reproducción

Las bacterias crecen, y cuando alcanzan un determinado tamaño se dividen, dando vida a dos células hijas idénticas. Este tipo de reproducción asexual se llama fisión binaria o bipartición, y consiste en la duplicación del ADN, seguida de la división del citoplasma, dando lugar a dos células hijas.

También existe un tipo de reproducción sexual que se llama parasexualidad bacteriana. En este  caso, las bacterias intercambian material genético a través del contacto entre los pili (los «pelos» que sirven para adherirse a las superficies) de una bacteria donante y una bacteria receptora.

Tipos de bacterias

Tipos de bacteria

Las bacterias pueden clasificarse tomando como base diferentes criterios: estructura celular, metabolismo, componentes, etc. Nosotros vamos a ocuparnos de una clasificación muy sencilla, que tiene que ver con su forma, es decir con sus características morfológicas. Existen tres grandes grupos

Cocos

La característica principal de este tipo de bacterias es que tienen una envoltura celular de forma esférica, es decir que son bacterias de forma circular. Existen subtipos que se clasifican según el modo en que se agrupan las células.

Las bacterias solitarias se llaman cocos. Las que se unen de a dos son diplococos. Las uniones más complejas que forman una cadena se llaman estreptococos, y las que se agrupan en forma de racimo de uva, estafilococos.

Bacilos

Los bacilos tienen forma de bastoncillos alargados. También en este caso los subgrupos se clasifican según el modo en que se agrupan. La forma solitaria es el bacilo. Dos células unidas forman un diplobacilo. En el caso de que se agrupen varias células, si lo hacen uniéndose por las puntas formando una cadena se llaman estreptobacilos, si se unen por los laterales formando un muro empalizada.

Existe una forma intermedia entre el coco y el bacilo, ni tan redonda ni tan alargada, que se llama cocobacilo.

Helicoidales

En este último tipo se agrupan diferentes formas que presentan curvaturas, como un bacilo que se retorció sobre sí mismo formando una hélice. Hay dos grandes subgrupos: los espirilos, que son espirales rígidas que mantienen su estructura, y los espiroquetas, cuya espiral es flexible y puede cambiar con el tiempo.

El vibrio también pertenece a este tipo, aunque no dibuja espirales. Su forma algo curvada recuerda a una judía.

Bacterias patógenas

Algunas bacterias viven independientemente de otros seres vivos. Otras forman asociaciones con otros organismos para sobrevivir. Estas asociaciones se pueden clasificar como parasitismo, comensalismo y mutualismo.

Las bacterias comensales viven sobre animales y plantas sin brindarles ningún beneficio, pero sin perjudicarlas de manera seria. Las mutualistas forman asociaciones con otros organismos que son imprescindibles para la supervivencia de ambos. En cambio las parásitas son patógenas, es decir que pueden producir enfermedad o daño en el huésped.

Solo una pequeña fracción de las bacterias causan enfermedades en los seres humanos: de las 15.919 especies registradas, solo 538 son patógenas. Aún así son una de las principales causas de enfermedad y mortalidad humana, causando infecciones tales como el tétanos, la fiebre tifoidea, la difteria, la sífilis, el cólera, intoxicaciones alimentarias, la lepra y la tuberculosis. Las infecciones bacterianas se tratan con antibióticos.

Las infecciones se pueden prevenir con medidas antisépticas tales como la esterilización y la desinfección.

Bacterias beneficiosas

Pero aunque una pequeña parte de las bacterias pueden causar graves problemas de salud a los seres humanos, la mayor parte o bien no producen ningún efecto, o bien son beneficiosas.

Gracias a las bacterias podemos fabricar quesos, yogures, embutidos, encurtidos, vinagre… las utilizamos para producir antibióticos, o las transformamos genéticamente para producir remedios contra ciertas enfermedades.

En nuestro cuerpo, algunas bacterias son fundamentales para nuestra sobrevivencia. Dentro del intestino, algunas de ellas sintetizan la vitamina K, la vitamina B12 y la tiamina, sin los que no podríamos vivir. Otras nos protegen de las agresiones de las bacterias patógenas, porque no les dejan espacio para que entren en nuestro organismo.

Ya hemos dicho que forman parte de los ciclos de algunas sustancias imprescindibles para la vida como el carbono, el nitrógeno, el azufre, el hierro, etc. Otras bacterias se pueden emplear para eliminar elementos tóxicos, porque convierten un compuesto peligroso en otro útil.

Como ves, las bacterias no son tan malas como las pintan. Son una parte fundamental, y microscópica, de la vida sobre la Tierra.

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Bacterias, ¿son realmente malas?
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