El sedentarismo es una de esas cosas que hay que evitar desde edad bien temprana para acostumbrar al cuerpo a que se mantenga activo. De hecho, hacer algo de deporte (siempre atendiendo a las capacidades de cada cual) es más que recomendable a cualquier edad y se sabe que, más allá de la repercusión que esto tiene en el físico (que es algo que se aprecia a primera vista) también tiene sus consecuencias en la misma mente porque cuando se realiza ejercicio se consigue oxigenar también el cerebro y hace que las tensiones se acaben por liberar. Así, uno puede pensar mucho mejor después y encontrarse más a gusto.

Por norma general, los niños son activos pero un tanto reacios a la hora de tener que practicar un deporte concreto. Es por tanto tarea de los adultos el conseguir motivarles para que vean en esto una actividad similar a la de un juego.

Cómo conseguir que un niño tenga interés por el deporte

El intentar forzar a que un niño haga deporte es un grave error que no logrará más que éste se distancie aún más de la idea de hacer deporte y pasárselo bien con ello. Para tratar de conseguir este objetivo (que es el único con el que, de verdad, se podrá trabajar) hay una serie de cuestiones que se pueden tener en cuenta.

  • Libertad. No hace falta que hagan un deporte determinado. Es más, es bueno el darles libertad para que ellos elijan lo que más les pueda interesar. El poner limites a esto es un grave error porque ni siquiera hay deportes de chicas o de chicos. Si encuentran su vocación, mejor que sigan con ella.
  • Mejor con sus amigos. En ocasiones los más pequeños de la casa se sentirán más cómodos si hacen algún deporte en el que ya participen sus amigos.
  • Dar ejemplo. Si los adultos no dan ejemplo de que el deporte es sano pero, además, divertido resulta muy complicado el concienciar con ello. Más allá de que los niños hagan actividades extraescolares han de ver que los padres hacen lo propio y que, en la medida de lo posible, hasta hacen deporte en familia cuando se presta la ocasión.
  • Diversión. Sea cual sea el deporte elegido hay que verlo como un entretenimiento y no exigir demasiado.

Beneficios de hacer deporte y riesgos de la obesidad infantil

Si se realiza deporte con asiduidad se conseguirán unos músculos y huesos más fuertes. Además, se verá reforzada la capacidad de concentración y la calidad del sueño.

Por contra, de no hacer deporte se puede llegar a la situación de padecer obesidad infantil, la cual viene aparejada con problemas de hipertensión, colesterol y posibles enfermedades cardiovasculares, tal y como se recoge en un estudio publicado en la British Medical Journal.

La salud de los niños desde bien pequeños es fundamental para su correcto desarrollo y, de hecho, los mismos expertos del estudio aseguran que quienes padecen obesidad infantil tienen un riesgo de hasta el 40% mayor de sufrir enfermedades del corazón o cerebrovasculares en su futuro.

¿Cómo conseguir que los niños hagan deporte y les guste?
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