El complemento indirecto (CI) es uno de los complementos que en nuestro idioma sirven para completar y dar significado al verbo. Los más importantes son el complemento directo y el indirecto, del que hablaremos hoy.

Vamos a ver qué es exactamente el CI, cómo poder diferenciarlo del complemento directo, y también veremos ejemplos para repasar lo aprendido.

¿Qué es el complemento indirecto?

El complemento indirecto es la persona, animal o cosa que recibe de forma indirecta el beneficio o daño de la acción.

Veámoslo con un ejemplo:

María compró un vestido a su hija.

María es el sujeto que cumple la acción; compró es el verbo; y a su hija es el CI, porque es el sujeto destinatario de la acción (¿A quién compra el vestido María? A su hija)

El CI también puede aparecer con verbos que denotan una reacción emocional ante una determinada situación, como gustar, disgustar, apasionar, repugnar, entusiasmar, interesar, etc.

Algunos ejemplos:

A Juan le gusta mucho el fútbol.

A mis hermanos les apasiona el cine.

Características del complemento indirecto

  1. Es siempre un sintagma preposicional (grupo de palabras introducido por una preposición) con la preposición «a». Algunos estudiosos consideran que el sintagma preposicional con «para» también puede cumplir la función de CI (Juan compró flores para Irene), pero esto lo aclararemos más abajo.
  2. Solo puede encontrarse en oraciones predicativas (cuyo núcleo del predicado es un verbo predicativo, es decir que denota una acción concreta o abstracta) y nunca en oraciones copulativas o atributivas (aquellas que tienen como núcleo del predicado un verbo copulativo, es decir que actúa como nexo entre dos significados). En español, los verbos copulativos son ser, estar y parecer; por lo tanto nunca encontraremos un CI en una oración con uno de estos verbos.

Cómo identificar el complemento indirecto

Para estar seguros de que nos encontramos ante un CI debemos hacer dos pruebas:

  1. El CI puede ser sustituido por los pronombres le (singular) y les (plural): María compró un vestido a su hija=> María le compró un vestido. Si la oración sigue teniendo sentido completo y el mismo significado, estamos ante un CI. Cuando sustituimos el CI con un pronombre, éste se coloca siempre antes del verbo.
  2. Si pasamos la oración activa a pasiva, el CI sigue teniendo la misma función, es decir sigue siendo un CI: El vestido fue comprado por María a su hija. Podemos ver que al pasar la oración de activa a pasiva, el CD (un vestido) pasa a ser el sujeto, pero el CI se mantiene con la misma función.

CI con «para»

Como decíamos antes, no hay un total acuerdo entre los gramáticos en considerar los sintagmas pronominales encabezados por «para» como CI. En la gramática tradicional se los consideraba CI, pero actualmente son muchos los que sostienen que se debe considerar un complemento circunstancial de finalidad. Los motivos son los siguientes:

  1. El CI puede coexistir con el CC de finalidad: María entregó una carta a Juan para su madre. En esta oración a Juan es el CI y para su madre el CC de finalidad.
  2. El sintagma pronominal que comienza con «para» no admite la sustitución por le o les: Le entregó una carta para su madre.

Sin embargo, en oraciones como «Juan compró flores para Irene», sí que nos encontramos ante un CI, porque supera las dos pruebas que hemos visto antes: Juan le compró flores // Las flores fueron compradas por Juan para Irene.

Cómo diferenciar complemento directo e indirecto

Es frecuente confundir el complemento directo con el complemento indirecto, sobre todo cuando comienzan con la preposición «a»; vamos a explicaros cómo podéis diferenciarlos siempre, pero antes tenemos que tener claro qué es un CD:

El complemento directo (CD) es la persona, animal o cosa sobre la que recae la acción del verbo.

Veamos este ejemplo:

José pidió disculpas a su madre.

José es el sujeto; pidió el verbo; disculpas el CD y a su madre el CI. ¿Y cómo nos damos cuenta? Vamos a verlo.

Es CD cuando:

  • Si preguntamos al verbo ¿qué? o ¿quién?, la respuesta es el CD: ¿qué pidió José? Disculpas
  • Podemos sustituir el CD por los pronombres la, lo, las, los. Si podemos reemplazar el CD por uno de estos pronombres y la oración sigue teniendo sentido completo y el mismo significado, estamos ante un CD. Vamos a comprobarlo con la oración anterior: José pidió disculpas a su madre>> José las pidió a su madre.
  • Si pasamos la oración activa a pasiva, el CD pasa a ser el sujeto en la oración pasiva: Las disculpas fueron pedidas por José a su madre.

Es CI cuando:

  • Si preguntamos al verbo ¿a quién? ¿para quién/qué?, la respuesta es el CI: ¿a quién pidió disculpas José? A su madre
  • Podemos sustituir el CI por le o les (independiente de si es femenino o masculino): José pidió disculpas a su madre>> José le pidió disculpas.

Cada vez que tengas dudas, aplica estas pruebas y estarás seguro de que te encuentras ante un CD o un CI.

Complemento indirecto, ejemplos

Veamos unos cuantos ejemplos, donde el CI está marcado en cursivo:

  1. Le compré una bicicleta a mi hijo.
  2. El secretario entregó una petición al presidente.
  3. A Juan y Roberto les gusta el chocolate.
  4. Compré ropa nueva a mi marido.
  5. El jurado entregó el premio al ganador.
  6. Se marchó dando un golpe a la puerta.
  7. Rocío devolvió el dinero a Pilar.
  8. A mi perro le gustan las croquetas.
  9. Hice este regalo para mi abuela.
  10. María envió una carta a su tío.

Seguro que ahora os ha quedado bien claro el tema ¿verdad? Seguid estudiando con nosotros: